DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

LA VERDAD… SEA DICHA

Por Martín Elías Robles

     Qué tal, amigo lector; vaya que este mundo está lleno de cosas inesperadas, curiosas, y a veces fuera de toda lógica; uno siempre piensa que los jóvenes son los inconscientes, alocados e irreverentes que se vuelven víctimas de su incontrolable vitalidad; pues sabrá usted que no siempre es así: En Inglaterra un anciano de 83 años fue enviado varias veces a la cárcel por poner su música clásica a todo volumen, lo que daba al traste con la tranquilidad de sus vecinos. Lan Trainer el adulto mayor que desobedeció las órdenes judiciales, por desgracia falleció hace unos días cuando cumplía su condena en prisión. Y luego dicen que este mundo no está de cabeza.

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¿Y, LOS NIÑOS MALCRIADOS? Ya entrados en gastos, como diría mi tía Gertrudis, le cuento que los diputados federales han propuesto ciertas modificaciones a la Ley General para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, de tal modo que los castigos corporales y trato humillante ya no serán permitidos en los niños, así que  estas acciones serán penadas judicialmente, nada de corregir de este modo a los chamacos, aunque algunos nos saquen hasta el hígado. Estamos de acuerdo en que se deben respetar los derechos humanos de los niños, pero la verdad, es que hay veces en que sinceramente se amerita imponer un buen correctivo a los muchachos que nos salen respondones, remilgosos e irreverentes; acuérdese usted amigo lector cómo nos educaron nuestros padres, el respeto y la educación que nos inculcaron, no fueron propiamente besos y apapachos con lo que nos enseñaron a entrar en razón. Sin duda son otros tiempos, ya veremos que surge de las nuevas generaciones en cuanto a esto de la disposición respecto a la civilidad y el buen comportamiento social.

PARA ANCIANOS EN ABANDONO. Hablando de las buenas intenciones de los legisladores, y el grado de humanismo que están mostrando, tal vez por el entusiasmo de estas fechas decembrinas, se ha dado a conocer que se está proponiendo una ley mediante la cual se obligará a las familias a hacerse cargo de sus adultos mayores, de tal modo que se ha tipificado como delito el abandono de adulto mayor; esto cuando el anciano esté enfermo y no se pueda valer por si mismo ni cuente con los recursos para su subsistencia. La reforma al Código Penal Federal plantea que el abandono al adulto mayor signifique un castigo de cinco años de prisión para quien lo abandone. La propuesta de ley ha sido enviada a la Cámara de Senadores para su aprobación. Definitivamente ayudar a los ancianos debe ser un acto de humanidad, y más tratándose de un familiar.

EN UNA CASA DE EMPEÑO. Era una tarde del mes de diciembre; el tiempo estaba muy frio, oscurecía, y ningún parroquiano asomaba por la puerta de la casa. Iba yo a cerrar para arreglar mis cuentas cuando entró una niña pequeñita como de seis años, vestida muy pobremente, y que se acercaba como vacilando y con timidez al mostrador. Me causó compasión instintivamente, y como no alcanzaba para hablarme, me incliné sobre la mesa para verle la cara. – ¿Qué quieres? -Le pregunté. -Nada. -Cómo nada. Pues entonces ¿a qué vienes? -Porque mi papá y mi mamá están enfermos en la cama, y no han comido en todo el día porque no tenemos, y yo vengo a empeñar. -¿Vienes a empeñar? ¿Qué traes para empeñar? Y ella entonces sacó de debajo de un viejo y destrozado rebocillo con que se cubría, un objeto pequeño, que me presentó con una especie de orgullo, al mismo tiempo que de dolor, y como quien sacrifica una riquísima alhaja, diciéndome: -Pues vengo a empeñar mi muñeca. Era una muñeca vieja y maltratada, que seguramente no valía un peso. Comprendí todo lo que pasaba en el corazón de aquella niña; el valor tan grande que daba a su muñeca; el doloroso sacrificio que hacía por sus padres al empeñarla, y la esperanza tan lisonjera de obtener por ella una gran suma. Y ¿qué hizo usted? -Le pregunté a Granier. -Pues sentí un nudo en mi garganta. Y, sin poder hablar, le di a la niña cinco pesos y le devolví su muñeca, y me quedé llorando como un tonto sobre el mostrador. Granier era un francés de buen corazón, que se había establecido en México abriendo una casa de empeño, y que refiere esta verídica historia al Gral. Riva Palacio.  

COMENTANDO SOBRE REDES SOCIALES. Es inadmisible que algunos sinvergüenzas utilicen las redes sociales para hacer la guerra sucia, para denostar, insultar y falsear la información en contra de sus adversarios; escudados en los perfiles falsos, aprovechan el anonimato para de forma vil atacar a las personas. La verdad es que tampoco vamos a negar la importancia que hoy en día tienen las redes sociales, bien llevadas son una excelente herramienta para tener un contacto más directo con los electores, para la promoción del voto; y se dice que principalmente estas redes alientan en los jóvenes el interés por los procesos electorales lo que ayuda a consolidar aún más el ejercicio de la democracia en México. Hasta pronto. Para comentarios mi correo robleslaopinion@hotmail.com

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